domingo, 14 de marzo de 2010

Muerte

Todo tiene un inicio y un fin, bueno, casi todo, en fin… la muerte es el fin de muchas cosas, y el inicio de muchas más. ¿Por qué será que nos paralizamos cada vez que escuchamos esa palabra? ¿Por qué nos es tan difícil aceptar la muerte, por lo que buscamos pelear contra ella, a capa y espada, sin aceptarla como un fin natural, un fin hermoso, de esta prisión carnal?

Nacemos y morimos, todo lo que dejamos aquí son recuerdos, conocimiento, emociones, bienes materiales, un legado… ¿Por que nos aferramos tanto a la vida? ¿El miedo vivirá eternamente? quizás cuando muramos, se acabe el miedo y comprendamos lo esencial de las cosas, lo maravilloso, la simpleza combinada con lo más complejo, cambiemos nuestras perspectivas, dejemos a un lado lo material, nuestras cadenas carnales que no nos dejan respirar, encierran nuestra esencia en una forma tan cruel que morimos en realidad aunque estemos vivos carnalmente…

Existimos ahora en una dimensión donde lo carnal prevalece, donde una vida humana, en otra dimensión es un parpadeo… ¿Y qué religión contendrá la verdad sobre la vida después de la muerte? Quizás todas y a la vez ninguna… creo que lo descubriremos en unos cuantos años…

Los más grandes y los más pequeños mueren carnalmente, nunca escaparemos de la muerte, es algo inevitable, y eso me alegra, no porque sea conformismo, si no que, es una evolución forzada, donde el miedo ya no influye, no podemos elegir morir o no, rara vez podrá alguien elegir cuando, como, con quien y donde morir, pero morir… es algo que sucederá…

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